(Serguéi Vasílievich Rajmáninov, 1873-1943) Compositor ruso, n. en Onega (Novgorod) y m. en Beverly Hills. Terminados sus estudios elementales de piano ingresó a los 9 años en el Conservatorio de San Petersburgo, donde permaneció tres años, al cabo de los cuales pasó al Conservatorio de Moscú para estudiar con Zverev, Arenski y Tanev. Aunque su primo Alexandr Siloti pretendió que le oyera interpretar su propio maestro Franz Liszt, hizo imposible aquel propósito la muerte de Liszt en 1886, por lo que Rajmáninov continuó estudiando bajo la dirección de Siloti. También sufrió la influencia de Chaikóvski, del que se consideró discípulo. Después de acabar sus estudios de piano en 1891, permaneció un año más en el Conservatorio para estudiar composición y ganó la medalla de oro con su ópera en un acto Aleko (1893). El joven compositor rindió tributo a la muerte de Chaikóvski (1893) con su Trio élégiaque.
A los 22 años compuso su primera sinfonía, cuyo fracaso afectó a su salud durante varios años. Dedicóse entonces, con carácter privado, a la dirección de orquesta, lo que le proporcionó una experiencia que le sería sumamente valiosa al dirigir sus propias obras, cosa que inició en Londres (1899). Fue en esta ciudad donde su Preludio en do Menor despertó el entusiasmo que siempre le acompañaría en sus futuras actuaciones.
Estimulado por este triunfo, volvió a componer y a principios del s. xx produjo su Concierto para piano número 2 y algunas de sus más bellas canciones. Sin embargo, una invencible melancolía gravitó siempre sobre su obra a lo largo de su carrera musical. En 1904 dirigió varias óperas, una de ellas con libreto de Modest Chaikóvski, hermano del músico. En 1906 compuso su Segunda sinfonía y La isla de los muertos. En 1909 hizo su primera visita a América, donde triunfó como pianista, compositor y director. Durante la I Guerra Mundial volvió a Rusia, donde dio conciertos a beneficio de los combatientes. Al finalizar la guerra visitó los países escandinavos. Luego fijó su residencia en los Estados Unidos, donde, salvo sus giras artísticas, vivió hasta su muerte.
El Concierto para piano número 3 de Rajmáninov, alcanzó el mismo éxito que el segundo, al igual que sus Variaciones sobre un tema de Paganini, pero su Concierto número 4 para piano y su Tercera sinfonía no fueron acogidos tan calurosamente, sin duda debido a su actitud reaccionaria frente a todo el arte musical contemporáneo. Su estilo es rico y sonoro, a veces rítmicamente vigoroso, pero también con gran frecuencia endeble y casi estático en la línea melódica, que se repite y se tortura con ansia infinita. En el fondo, esta característica no es más que el subjetivismo de un hombre sobre el que actúa una excesiva madurez en una contemplación casi trágica del pasado. Tal subjetivismo, que Rajmáninov lleva a sus últimas consecuencias, a veces aparece teñido de una profunda e innegable belleza.
Extraído de Biografias y Vidas
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