Revolucionario mexicano y presidente de la República (Siquisava, Sonora, 1880 - San Ángel, México, 1928). Este pequeño propietario del norte entró en la política al triunfar la Revolución mexicana de 1910, resultando elegido alcalde de Huatabampo (1911).
Al año siguiente tomó partido en defensa de Madero frente a la sublevación de Orozco, asumiendo importantes responsabilidades militares (fue nombrado coronel del ejército revolucionario). Durante la posterior lucha contra la dictadura de Victoriano Huerta, Obregón fue, junto con Pancho Villa, el principal apoyo militar que permitió a las fuerzas constitucionales de Carranza recuperar el poder en la capital y salvaguardar los objetivos de la Revolución (1914).
Luego permaneció leal a Carranza ante la disidencia de Villa, y le acompañó en su retirada a Veracruz; al tiempo que dirigía la contraofensiva militar que permitió derrotar a los villistas (en la cual perdió un brazo), Obregón presionaba a Carranza para que adoptara una política avanzada en materia social (1915). Y en el Congreso de Querétaro (reunido en 1916), fue Obregón el portavoz de la corriente socialista que dio forma a la Constitución de 1917.
Luego se retiró de la política; pero volvió en 1920, para apoyar el Plan de Agua Prieta, rebelándose junto con Calles y Adolfo de la Huerta contra el conservadurismo del presidente Carranza. Tras el asesinato de Carranza y la presidencia provisional de Adolfo de la Huerta, Obregón ganó las elecciones presidenciales de aquel mismo año.
Su mandato (1920-24) fue un periodo de reformas sociales avanzadas en la línea prometida por la Revolución: se expropiaron los grandes latifundios para repartir tierras a los campesinos, se ampliaron los bienes comunales de los pueblos, se redujeron las deudas de los jornaleros pobres, se puso en marcha un plan de educación popular y el gobierno favoreció a las organizaciones obreras.
También logró el reconocimiento del régimen revolucionario mexicano por Estados Unidos, mediante el Acuerdo Bucarelli, que solucionaba el contencioso creado por la nacionalización de la tierra y del petróleo (1923). Esta política proporcionó a Obregón los apoyos necesarios para sofocar la rebelión de Adolfo de la Huerta en 1923-24.
Le sucedió en la presidencia su leal colaborador Calles (1924-28), el cual impulsó la reforma de la Constitución para que Obregón pudiera ser reelegido presidente (1927). Efectivamente, venció en las elecciones de 1928, pero murió enseguida asesinado por un fanático católico que le reprochaba su política laica.
Extraído de Biografias y Vidas
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