(1916-82) Dramaturgo y novelista alemán, nacionalizado sueco, n. en Nowawes (Berlín) y m. en Estocolmo. Emigrado con su familia en la época del régimen nazi, hizo estudios en Praga y se dedicó durante algún tiempo a la pintura. Más tarde se instaló en Suecia,donde se naturalizó y dedicó su interés a la literatura y al cine de vanguardia.
Escribió sucesivamente las novelas Der Schatten des Körpers des Kutschers (La sombra del cuerpo del cochero, 1960), Abschied von der Eltern (Adiós a los padres, 1961), Fluchtpunkt (Punto de fuga, 1962) y Das Gespräch der drei Gehenden (La conversación de los tres caminantes, 1963).
Ese mismo año comenzó su carrera dramática con Nacht mit Gästen (Noche con invitados) y en 1964 dio a la escena la obra que le daría más celebridad en todo el mundo: Die Verfolgung und Ermordung des Jean-Paul Marats dargestellt Durch die Schauchspielgruppe des Hospizes zu Charenton unter Anleitung des Herrn de Sade (La persecución y muerte de Jean-Paul Marat representada por los internados en el Asilo de Charenton bajo la dirección del señor de Sade).
A esta obra seguirían Die Ermittlung (La indagación, 1965), Gesang vom lusitanischen Popanz (Cantata del títere lusitano, 1967), Diskurs über die Vorgerschichte und den Verlauf des lang andauernden Befreiungskrieges in Viet Nam (Discurso sobre los preámbulos y desarrollo de la interminable guerra de liberación del Vietnam, 1968), Trotzki im Exil (Trotski en el exilio, 1969) y Hölderlin (1972).
En toda la obra de Weiss se transparenta un empeño por renovar el lenguaje literario y darle una forma eficazmente persuasiva, pero donde este propósito tiene dimensión mayor es en su teatro, en el que utiliza todos los recursos del tradicional cabaret alemán junto a las más modernas técnicas, las secuencias procesales, la luminotecnia dinámica, los escenarios móviles, etc., para poner de relieve una historia basada casi siempre en la realidad, pero desmontada de sus tópicos de forma que se haga accesible a todos los públicos.
La crítica fue, empero, muy severa con su Trotski, pues, al amontonar sobre el histórico personaje una serie de notas documentales, de citas y de anécdotas triviales, le hizo perder su auténtica dimensión diluyéndola entre los ingredientes dramáticos.
Extraído de Biografias y Vidas
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