Nació en Santiago de Chile, el 29 de septiembre de 1951. Ha destacado como ministra de Salud y Defensa y actualmente es la presidenta de Chile. La historia personal de Michelle Bachelet está marcada, igual que la de Chile, por el golpe de Estado de 1973, que para ella significó la muerte de su padre, un largo exilio tras ser torturada en prisión y una vida a contracorriente.
Verónica Michelle Bachelet Jeria nace el 29 de septiembre de 1951, en Santiago de Chile, y a sus 54 años de edad, esta médica especializada en pediatría y experta en temas de defensa, combina su sólida preparación académica con las cualidades propias de una madre de clase media que ha criado sola a sus tres hijos luego de dos divorcios, demostrando con creces que no se acobarda ante los retos.
La carismática ex ministra de Defensa y militante del Partido Socialista (PS) triunfó en los comicios presidenciales el 15 de enero y el próximo 11 de marzo se convertirá en la primera presidenta en la historia de Chile.
Michelle participó de manera activa en las actividades políticas que permitieron el retorno a la democracia, en particular en el plebiscito de 1988, cuando los chilenos votaron en forma mayoritaria por el “NO” a la continuación del régimen de Pinochet.
En 1990 se restauró la democracia tras los comicios ganados por la Concertación de Partidos por la Democracia, una alianza integrada por el PS y los partidos Democracia Cristiana, por la Democracia y Radical Social Demócrata, la cual postula ahora a Bachelet.
Separada de su primer marido, contrajo nupcias con el médico Aníbal Henríquez, de quien se divorció años después, y en 1993 nació su hija menor, Sofía Henríquez.
En 1994 fue designada asesora del Ministerio de Salud, al tiempo que se interesó por los temas de defensa motivada por la escasa importancia que se daba a ese asunto en su entorno político socialista.
Realizó un curso sobre estrategia militar en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos y, al quedar en primer lugar, en 1997 se le premió con una beca para un posgrado de defensa continental en el Colegio Interamericano de Defensa, en Washington.
Bachelet, quien además del español y el alemán domina con fluidez el inglés, el francés y el portugués, participó en las actividades del exilio chileno y del PS, nunca alcanzó notoriedad política.
Hace seis años, en vísperas de los comicios que llevaron a Ricardo Lagos a la Presidencia, Bachelet era una virtual desconocida, pero su nombramiento como ministra de Salud en 2000, y después de Defensa, la proyectaron al primer plano político nacional.
En el 2002 Lagos modificó su gabinete lo que le reservaba un nuevo reto: asumir la cartera de Defensa, convirtiéndose así en la primera mujer con ese cargo en Chile y en América Latina, jefa de uno de los sectores más conservadores, cerrados y controvertidos de Chile.
En octubre de 2004 dejó sus responsabilidades ministeriales para dedicarse de lleno a la candidatura.
Sin adversarios internos con su nivel de popularidad, ella fue proclamada sin problemas candidata presidencial de la Concertación en septiembre pasado y el 15 de enero se convirtió en presidenta electa de Chile. La socialista Bachelet obtuvo el 53,49 por ciento de los votos, mientras que Piñera logró un 46,50 por ciento.
Bachelet es la cuarta presidenta electa democráticamente en Latinoamérica tras la nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro, la panameña Mireya Moscoso y la guayanesa de origen estadounidense Janet Jagan.
Ahora, Michelle Bachelet aspira a romper otra barrera: ser la primera mujer que asume la jefatura de Estado de Chile, pero más aún tendrá que cambiar la sociedad chilena, que por primera vez en 16 años de democracia tendrá un gobierno con gran participación femenina y una mujer al frente de los designios de una de las economías más saneadas de América Latina.
Fuente: esmas.com
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