(1914-1995) Etnólogo e historiador español, n. en Madrid. y m. en Vera de Bidasoa. Hijo del editor Rafael Caro Raggio y de Carmen Baroja, sobrino del novelista Pío Baroja y del pintor Ricardo Baroja, fue discípulo de T. de Aranzadi, J. M. de Barandiarán, H. Trimborn y H. Obermaier, quienes lo encaminaron a la historia y a la etnografía. Sobre asunto etnográfico precisamente versan sus primeros trabajos, escritos a los 15 años, así como su tesis doctoral, de 1941, base de una trilogía muy posterior acerca de los ciclos de fiestas de invierno (El carnaval, 1965), primavera (La estación de amor, 1979) y verano (El estío festivo, 1984).
Por razones personales y circunstanciales, se mantuvo al margen de la universidad, si se exceptúan dos cortos períodos de docencia, uno en Coimbra, y otro, tardío, en el País Vasco. Su posición independiente le permitió realizar numerosos viajes por España y el extranjero, con estancias prolongadas en Estados Unidos e Inglaterra (entre 1951 y 1953), y dedicarse, como alguna vez ha dicho, «a sus labores». En su obra, que alcanza volumen y variedad poco comunes -unas setecientas entradas entre libros, artículos, prólogos y ensayos-, destacan trabajos que fueron precursores en su día, aunque ahora cuenten con copiosa descendencia.
Sus estudios tecnológicos datan de la época en que dirigió el Museo del Pueblo Español, y entre ellos son modélicos los consagrados a los arados españoles (1949) y a los molinos de viento (1952), ambos aparecidos en la Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, de la que fue director sus últimos quince años. Un viaje al Sahara en 1952 supuso orientar su interés hacia minorías étnicas entonces desatendidas: los Estudios saharianos (1955), quizás el libro más valioso acerca de un territorio africano de dominio español, y Los moriscos del reino de Granada (1957) fueron seguidos de otros que marcan el sincretismo entre etnografía e historia, por ser fruto de intensa labor en archivos inquisitoriales: Las brujas y su mundo (1961), su obra más conocida, Vidas mágicas e Inquisición (2 vols., 1967) y, ante todo, Los judíos en la España moderna y contemporánea (3 vols., 1961-62).
Otros estudios sobre grupos marginales o minorías oprimidas dan una visión diacrónica de los gitanos, mendigos o bandidos del área mediterránea. Igualmente novedosos fueron los titulados Ensayo sobre la literatura de cordel (1969), Las formas complejas de la vida religiosa (Religión, sociedad y carácter en la España de los siglos XVI y XVII) (1978), La aurora del pensamiento antropológico. La Antropología en los clásicos griegos y latinos (1983) y La cara, espejo del alma. Historia de la fisiognómica (1987). Los 18 volúmenes de Estudios vascos recogen artículos que se han ido insertando entre las primeras monografías (La vida rural en Vera de Bidasoa, 1944; Los vascos. Etnología, 1949) y obras de madurez como La hora navarra del XVIII (1969), Etnografía histórica de Navarra (3 vols., 1971-72) y La casa en Navarra (4 vols., 1982). Sobre el viejo reino, y sobre Guipúzcoa, elaboró, con su hermano Pío, un par de extensas y hermosas películas etnográficas. Perteneció a las Academias de la Historia (1963) y de la Lengua (1986).
Extraído de Biografias y Vidas
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