(Nikolái Andréievich Rimski-Korsakov, 1844-1908) Compositor ruso, n. en Tichvin (Novgorod) y m. en Lyubensk (cerca de San Petersburgo). Hijo de padres melómanos, recibió clases de piano a los 6 años, edad en la que aún no se interesaba por la música. A los 12 ingresó en la Academia Naval de San Petersburgo, en la que se graduó de oficial. Durante su permanencia en la capital, asistió a representaciones de ópera y reanudó sus estudios musicales. Su maestro le presentó a Balakírev, quien le instó a que probase suerte con la composición. No obstante, sus intentos musicales quedaron interrumpidos al acabar su carrera y partir para un extenso crucero en 1862. Cuando regresó, tres años más tarde, se dedicó de nuevo a la composición.
En 1865, bajo la dirección de Balakírev, se interpretó su primera sinfonía, que era, a su vez, la primera sinfonía compuesta por un autor ruso. Balakírev era el centro de un círculo musical en el que figuraban Músorgski, Cui y Borodin, a quienes trató de inspirar el deseo de crear una nueva escuela rusa de composición. Con ellos formó, en efecto, el famoso grupo de «Los Cinco».
Poseedor de una técnica todavía deficiente, Rimski-Korsakov superó sus deficiencias con afanoso estudio tras ser nombrado profesor de composición y orquestación del Conservatorio de San Petersburgo. Al retirarse de la Marina en 1873, desempeñó el cargo de inspector de bandas navales, que le dio un magnífico conocimiento de los instrumentos de viento. Este mismo año contrajo matrimonio con la notable pianista Nadezhda Purgold y presentó en San Petersburgo su primera ópera, La Pskovitana. Considerando que su técnica era incompleta, acometió un amplio estudio de la fuga y el contrapunto, lo que mereció un tributo de admiración de Chaikóvski en 1875.
Siguieron en rápida sucesión nuevas óperas: Noche de mayo, El gallo de oro, Mlada, Sädko y La prometida del zar, que se alternaron con la producción de obras sinfónicas: La gran Pascua rusa, Capricho español, Scherezade y otras, que han logrado mantenerse en todo repertorio de orquesta. Menos conocida es su música coral y de cámara, así como sus obras para piano, aunque se interpreten todavía algunos de sus lieder. En la última parte de su vida dedicó considerable atención a la actividad directora. De 1874 a 1881 dirigió la Escuela Libre de Conciertos y de 1886 a 1900 la Sinfónica Rusa de Conciertos de San Petersburgo. Repetidas veces dirigió en París y Bruselas. Fueron discípulos suyos Liádov, Ippolitov-Ivanov, Grechanínov, Glazunov y Stravinski. Además escribió tratados de armonía e instrumentación y Crónica de mi vida musical (1909).
La música de Rimski-Korsakov es colorista, melodiosa y llena de vigor. Aun sus llamadas sinfonías, la segunda de las cuales se subtitula Antar, tienden a ser descriptivas. Muchas obras suyas poseen marcado carácter oriental, aunque en ellas predomina la influencia del folclore y estilo rusos.
Extraído de Biografias y Vidas
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