(1883-1969) Una de las figuras más importantes de todo el movimiento renovador de la arquitectura, n. en Berlín y m. en Boston. Estudió arquitectura primero en Munich (1903) y luego en Berlín entre 1905 y 1907. A partir de este último año entra como colaborador en el estudio del arquitecto Peter Behrens. Precisamente en el año 1907 se había constituido en Alemania la Deutscher Werkbund como una sociedad en la cual arquitectos, artesanos y fabricantes podían tomar contacto para desarrollar una nueva concepción del diseño industrial.
Peter Behrens no sólo era el principal arquitecto de la Deutscher Werkbund, sino el diseñador de la importante firma AEG, para la que construyó algunos edificios fabriles, entre ellos la famosa fábrica de turbinas de Berlín, de 1909, que algunos han considerado como el primer edificio nacionalista de la arquitectura moderna. El magisterio de Behrens y los principios de la Werkbund empiezan a configurar el credo personal de Gropius que luego desarrollará y extenderá al fundar y dirigir la Bauhaus.
Desde 1910 hasta 1914 dirige su propia oficina de arquitecto y tiene como colaborador a Adolf Meyer. De 1911 es la fábrica Fagus, en colaboración con Meyer, donde empiezan a aparecer las grandes vidrieras y sus típicas transparencias. En 1914 construye su primera gran obra personal, el pabellón de la Werkbund en la Exposición de Colonia de este año. Según Persner, es la última obra del período de exploración de la arquitectura moderna. Junto a rasgos muy suyos, como las escaleras espirales envueltas en un fanal de vidrio, quedan elementos ajenos que provienen del expresionismo de Van de Velde, de Wagner, de Berlage o del propio Wright, cuya influencia se había hecho sentir tempranamente en Alemania.
En la primavera de 1919 Gropius fue nombrado en Weimar director de la Staatliches Bauhaus, que después se trasladó a Dassau y acabó su vida en Berlín, donde fue clausurada por la policía de Hitler el 10 de abril de 1933. Gropius fue su director desde su fundación hasta el año 1928, en que le sucedió Meyer, para luego regirla de 1930 a 1933 (período de Berlín) Mies van der Rohe.
La figura de Walter Gropius no puede separarse de la historia de esta excepcional institución educativa, representativa del espíritu más progresista en materia de arte y educación de la Alemania democrática. Personalidades capitales del arte de nuestro tiempo como Gropius, Meyer, Mies van der Rohe, Brener e Hilbereimer entre los arquitectos, Feiminger, Kandinski, Klee, Moholy-Nagy entre los pintores, escultores como Foost, Schmidt, dibujantes como Herbert Bayer, fueron profesores o jefes de taller en la Bauhaus, donde se enseñaba arquitectura, escultura, pintura, escenografía y teatro, fotografía, metalistería, vidriería, mobiliario, cerámica, tipografía, textiles; en suma, todo aquello que tuviera que ver con las artes plásticas y el diseño.
La caída de la administración social-demócrata de Turingia en las elecciones de 1924 había puesto en peligro la existencia de la Bauhaus que, acogida por Fritz Hesse, alcalde de Dessau, fue trasladada a esta ciudad en 1926, lo que permitió a Gropius construir el propio edificio de la Escuela, que se inauguró en diciembre de 1926. Éste es el edificio más notable y significativo de todos los que construyera el maestro en su vida, el que mejor manifiesta su credo arquitectónico y el que se ha convertido en un símbolo de racionalismo arquitectónico. A pesar de su austeridad formal, revela una libertad de composición extraordinaria y extraordinariamente dinámica. No puede abrazarse, como una obra clásica, desde un único punto de vista y es necesario recorrerlo para poder llegar a su comprensión cinemática.
El juego de volúmenes planos y transparencias lo asimila a las preocupaciones estéticas del cubismo y a ciertas actitudes semejantes que podemos advertir en la obra de Picasso. Por su racionalismo y funcionalismo sigue las máximas de su autor, que consideraba que un edificio debe extraer su significado arquitectónico solamente del vigor y consecuencia de sus propias proporciones orgánicas siendo sincero consigo mismo. En él se rompe la vieja línea divisoria entre elementos monumentales y decorativos en aras de una unidad indivisible.
En 1934, perseguido por el nazismo, se ve obligado a emigrar a los países democráticos, instalándose en Inglaterra, donde trabaja en colaboración con Edwin Maxwell Fry. Es una situación de circunstancias que no le permite desarrollar la extensa gama de sus capacidades como sucederá cuando, en 1937, es llamado a presidir la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Harvard, en los Estados Unidos. Ahora puede, de nuevo, ocuparse en lo que siempre ha sido su principal objetivo: la educación.
A través de sus discípulos influye poderosamente en la evolución de la arquitectura moderna de los Estados Unidos, pero hay que reconocer también que, por su espíritu permeable y por su constante deseo de buscar una colaboración lo más amplia posible, se deja influir a su vez por el medio americano, que con sus tendencias orgánicas suaviza la rigidez exagerada de los esquemas racionalistas. De su etapa en Harvard es la construcción del nuevo conjunto de Dormitorios de la Universidad.
En 1946 constituye una oficina de arquitectura que lleva el nombre de The Architects Collaborative, en donde trabaja en equipo con algunos de sus discípulos de Harvard. Entre otras cosas preparan los ambiciosos proyectos para la Universidad de Bagdad. En 1952 se jubila como decano de Harvard, pero sigue residiendo en Cambridge y South Lincoln (Mass.), aunque cada vez hace viajes más frecuentes a Alemania, donde recibe los más altos homenajes y es considerado como el gran patriarca de la arquitectura alemana. Fallece el 5 de julio de 1969. De él ha dicho Bruno Zevi: «Su arte no es un poderoso impulso aislado, sino una apasionada preocupación por el problema social e intelectual. Es el arte del más grande educador de la época racionalista.»
Extraído de Biografias y Vidas
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