(Salvador Espriu i Castelló, 1913-85). Escritor español en lengua catalana, n. en Santa Coloma de Farnés (Gerona) y m. en Barcelona, y ligado por profundas raíces familiares al pueblo costero Arenys de Mar, mitificado en su obra con el nombre de Sinera (Arenys leído el revés). Todavía un escolar, escribió en lengua castellana Israel, un conjunto de prosas bíblicas. Licenciado en leyes y en historia, estaba a punto de licenciarse en lenguas clásicas cuando estalló la Guerra Civil.
El primer período de su producción está formado por novelas y narraciones cortas: El Dr. Rip (1931), Laia. Retaule de siluetes a ran de mar (1932), Aspectes (1934),Ariadna al laberint grotesc (1935), Miratge a Citerea (1935), Letizia i altres proses (1937), Petites proses blanques (1937) y La pluja (1938). Al finalizar la Guerra Civil escribe dos obras de teatro: Antígona, estrenada en 1958, que es un alegato contra la acción represiva de los vencedores, y Primera història d'Esther, estrenada en 1958, incisiva acusación contra el absolutismo y monumento lingüístico en homenaje a la lengua catalana.
El poeta aparece en el nuevo contexto político y social de la posguerra: Cementiri de Sinera (1946), Les cançons d'Ariadna (1949), Les hores (1952), Mrs. Death (1952), El caminant i el mur (1955), Final del laberint (1955), La pell de brau (1960), Llibre de Sinera (1962), Setmana Santa (1971). La meditación sobre la muerte es el tema dominante, en el que aparecen en contrapunto la voz colectiva de un pueblo que se rebela contra la sentencia de muerte y la voz íntima de un puro acento esencialista.
Nuevas narraciones: Tres sorores, Sota la fredor parada d'aquests ulls, sucedieron a su obra en prosa Dibuixos (amb algun mot) sobre temes clàssics (1976). El collage, para el teatro, de textos de diferente procedencia hilvanados por el diálogo entre Teseo-Espriu y Ariadna, con el título Ronda de mort a Sinera (1965), bajo la dirección de Ricard Salvat, ofrece el universo creativo del poeta. Una altra Fedra, si us plau (1978) incorpora el mito de Fedra en el cosmos espriuano que, con una trabazón y una coherencia absolutas, minan las coordenadas morales de los viejos estoicos y de la teología negativa de Eckehard y Cusano.
Coexisten en Fedra personajes grotescos y la mitificación de lugares y circunstancias de la historia inmediata. En evocació de Rosselló-Pòrcel i altres notes (1957) se reúnen comentarios y prólogos a obra ajena. Con Les roques i el mar, el blau (1981) conectaba, a través de una personal y original interpretación de mitos griegos, con la obra narrativa anterior y el carácter general de su obra.
Espriu ha sido uno de los poetas más musicados por los componentes de «La Nova Cançó», especialmente por el cantante valenciano Raimon, hecho que ha contribuido a convertirlo en uno de los poetas símbolos de la recuperación de la identidad catalana, como se reflejó en el homenaje público y nacional con motivo de su muerte en 1985.
La obra de Espriu ha tenido una amplia audiencia en Cataluña que ha irradiado, a través de múltiples traducciones, no sólo en el resto de España, sino a Europa, como lo atestigua la concesión del premio Montaigne (1971). En 1969 le fue concedido el Premi d'Honor de les Lletres Catalanes.
Extraído de Biografias y Vidas
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