(1890-1950) Bailarín ruso, n. en Kiev (Ucrania), de padres polacos, ambos bailarines, y m. en Londres. Su padre, Tomás Nijínski, pertenecía a la cuarta generación de una familia de bailarines, que transmitió su arte de padres a hijos. Su madre fue Eleanora Bareda, hija de un acaudalado terrateniente que se suicidó disparándose un tiro al perder su fortuna en el juego.
A los 9 años Nijínski, niño prodigio, fue admitido en la Escuela Imperial de Danza de San Petersburgo. Aunque retrasado mental por culpa, según se cree, de una caída que le produjo conmoción cerebral, progresó tan rápidamente como bailarín que en 1907, encontrándose aún en la escuela, interpretó en el Teatro Maryinsky el ballet de Mozart Don Juan con la bailarina Lydia Kyasht.
En mayo de 1908 bailó, en el examen para conseguir su título académico, un pas de deux con la célebre Liudmila Scholar, lo que indujo a la bailarina Kchessinskaia, favorita del zar, a elegirlo como especial pareja. Su carrera en el Teatro Imperial fue fenomenal, pero se vio interrumpida en 1911 al ser despedido por supuesta exhibición incorrecta en una representación ante la emperatriz.
Pronto Serguéi Diaghilev lo llevó a París a encabezar su nuevo ballet ruso, que a la sazón constituía la mayor sensación del mundo del arte. En mayo de 1912, Nijínski dividió al París bohemio en dos facciones con ocasión de un ballet que él mismo creara, La siesta de un fauno, con música de Debussy.
El publicista Gaston Calmette lanzó contra él furibundos ataques en el Figaro, tanto desde el punto de vista artístico como moral. El escultor Rodin se erigió en defensor de Nijínski. Parecido escándalo promovió con el ballet Le sacre du printemps, con música de Stravinski, presentado en 1913. A fines de este año, el Ballet de Diaghilev fue enviado en gira artística a Norteamérica, mientras Diaghilev permanecía en Europa.
Era la primera vez que Diaghilev aflojaba su estrecha vigilancia sobre su protegido desde que lo trajera a París. Al llegar a Buenos Aires, casó con una bailarina húngara de la compañía, Romola de Pulszky. Diaghilev, furioso, despidió a ambos.
Nijínski volvió a Londres, organizó una pequeña compañía y bailó en el Palace Theater. Después se dirigió con su esposa a Austria, donde les sorprendió la I Guerra Mundial. Por su condición de ruso, el bailarín fue internado primero en Budapest y más tarde en Viena. Finalmente fue canjeado por el notable crítico de arte Meier-Graefe, que había sido internado en Rusia. Pero el régimen de confinamiento había agravado los trastornos mentales de Nijínski, debidos en parte a su antigua lesión y en parte a una herencia neurótica.
Después de su liberación, realizó una gira por América del Sur y del Norte. Triunfó por doquiera, pero ello no impidió que se agudizase su complejo de manía persecutoria. De regreso a Europa, bailó en España. Luego se trasladó con su esposa a Suiza, donde fue necesario recluirlo durante un largo período en el Sanatorium Bellevue de Kreuzlingen. A partir de entonces vivió recluido en algún sanatorio o bajo la custodia de amigos y familiares responsables.
Además de L'après-midi d'un faune y Le sacre du printemps, figuraron en su repertorio El espectro de la rosa, Scherezade, Till Eulenspiegel, Narciso, Petruchka y Las sílfides.
Extraído de Biografias y Vidas
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