(1841-1925) Ingeniero francés, n. en Muret y m. en Toulouse. Precursor de la aviación, se interesó ya de joven por el vuelo de las aves, pero también por las telecomunicaciones. En 1880 instaló en París la primera línea telefónica. En la misma ciudad construyó (1882-90) lo que llamó un «avión»: un ingenio volador más pesado que el aire, propulsado por una caldera de vapor con quemador de alcohol, al que bautizó Eolo, especie de cometa motorizada con hélice y alas articuladas de 14 m de envergadura y peso de 300 kg (piloto incluido). El artilugio despegó en un corto vuelo a ras del suelo. En 1897, con el respaldo del ministerio de la Guerra, ensayó el Avion III, que fracasó. Olvidado hasta poco antes de su muerte, escribió La primera etapa de la aviación militar en Francia (1907).
Extraído de Biografias y Vidas
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