(1815-1863) Político y jurisconsulto uruguayo. Durante un período de exilio en Buenos Aires redactó el Código de Comercio argentino (1853).
Eduardo Acevedo es, a la vez que hombre de acción, un escritor original. Como periodista político su vasta producción (que aun espera estudios más exhaustivos) en "La República", "La Razón", "La Democracia" y "La Época", revela a un pensador de gran proyección ideológica.
En la "Revista Uruguaya" (semanario científico y literario) Acevedo Díaz muestra su inclinación por la investigación histórica en ensayos del estilo de La civilización americana. Ensayos históricos (Nºs.13-19); y La última palabra del proscripto (Nº 15) que alude a los deportados por el gobierno de Varela en la barca "Puig" (1875) donde viajaban algunos amigos del Club Universitario.
Durante su dirección en "La Época" publica los doce primeros capítulos de Ismael; La boca del tigre (1890), La novela histórica (1890) y Etnología indígena (1891). Cultiva con éxito la novela histórica, que inicia en Uruguay y a la que traslada su propia experiencia en las guerras civiles. Describe, de un modo entre realista y romántico, el paisaje físico y humano del Uruguay en el siglo XIX. De sus novelas históricas destacan Ismael (1888), que comprende la época artiguista; Nativa (1890), en el periodo de la Cisplatina; Grito de Gloria (1893), sobre el final de la Emancipación; y Lanza y sable (1914), que completa a las anteriores novelas.
Y de sus relatos nativistas Brenda (1886), ensayo juvenil; Soledad (1894), romance campero; y El combate de la tapera (1892). Es de destacar también entre su abundante correspondencia, la que redacta en los campamentos revolucionarios del 97, donde es a la vez observador y protagonista.
El genio de Eduardo Acevedo como escritor comienza a exhibirse en el Club Universitario. Allí, con solo 17 años, diserta sobre asuntos históricos y sociológicos: "Historia antigua", "Hombres ilustres que florecieron bajo el dominio de Pericles", "Historia indígena" (3/oct.), "Revolución Francesa" (17/oct.), "El árabe en Granada" (7/nov.), "La Revolución Norteamericana" (21/nov./68), "Derechos políticos de la mujer", y "Reflexiones sobre el África y los negros" (1869). Sus compañeros, como se aprecia en la memoria de la Primera Comisión Directiva del Club, veían en él "todas las cualidades dominantes del buen escritor, sobre todo en historia. (...) El Sr. Acevedo Díaz puede estar convencido de que a su temprana edad se ha formado una reputación merecida". Llamaba la atención la riqueza de los datos que manejaba, la filosofía que lo inspiraba y el entusiasmo con el que se expresaba. "Aunque el Club no hubiese producido en Literatura más que los trabajos del Sr. Acevedo Díaz podría decirse con fundado orgullo que (el Club) había alcanzado un lauro de gloria", señala Pablo De María redactor de la Memoria. La actividad Eduardo Acevedo en el Club fue intensa, como secretario e incipiente conferencista.
La Memoria de 1869, redactada por él, es una verdadera pieza de literatura, que puede figurar en su mejor antología.
| |
|