La mano de un ser humano
La mano es una parte del brazo o de la pata anterior de un ser humano o de otro primate, y está situada donde termina dicho apéndice. La mano se utiliza para agarrar y sujetar cosas. La mano izquierda es la imagen especular de la mano derecha.
Son cinco los dedos que componen la mano, mirando la palma de nuestra mano izquierda de izquierda a derecha; son: pulgar (dedo gordo), índice, medio o corazón, anular y meñique.
La mano también sirve como instrumento de medida. Una mano extendida es un palmo, aunque su longitud es muy variable según la persona. Una mano cerrada es un puño, y puede servir para golpear o para sujetar objetos pequeños. Una mano cerrada con el dedo índice extendido sirve para señalar o tocar algo.
Con la mano se puede gesticular, e incluso existen lenguajes de signos para la comunicación con personas sordas o con problemas auditivos. Algunos gestos pueden ser especialmente obscenos, como también ocurre con el lenguaje verbal, y un ejemplo es el puño con el dedo corazón extendido, o con el índice y meñique extendidos.
También se puede sujetar un lápiz u otro instrumento similar para escribir o dibujar. La escritura es una actividad que realmente exige una gran precisión y coordinación de los distintos músculos y articulaciones que componen la mano.
Uno de los usos que más suele dársele a las manos, es el de obtener placer, inconscientemente desde pequeño todo ser vivo encuentra placer cuando acerca sus manos a su sexo, puede hacerse jugando o fantaseando (juego sexual) algún movimiento involuntario llega a rozar las partes sexuales y de esa forma encontrar placer al tocarla, instintivamente suele acabar por volver a repetir la experiencia.
Ya de adulto se hace a conciencia, utilizando las manos y muy frecuentemente utilizando algún objeto como juguete sexual.
