La devaluacion y la oferta de productos agropecuarios
Argentina, un país que tiene todo aquello que muchos países del mundo carecen: inmensas extensiones de tierra, los mejores mares, todos los climas, diversas regiones ricas en minerales, capacidad para realizar todo tipo de cultivos, criar todo tipo de ganados, petróleo y tantas riquezas mas.
Argentina, un país que en algún momento fue reconocida mundialmente por sus producciones, su comercio, a la que llegaron millones de inmigrantes de todas las latitudes e hicieron de éste país un país grande y rico.
Argentina, un país que tuvo tantos altibajos políticos y abusó tanto de su suerte que un día se le terminó. No hay una fecha de comienzo de la desgracia, pero en los últimos años y desde antes del retorno a la democracia, el pueblo argentino viene sufriendo las incapacidades de su clase política y dirigente.
Desde las dictaduras militares, en especial la última y, a partir de la nueva democracia se han sucedido, en los pocos gobiernos que han pasado las mas grandes calamidades que un pueblo puede sufrir. La desaparición de prácticamente una generación de jóvenes, la destrucción sistemática de la economía, la desestructuración de la industria y el campo, con un breve lapso de 8 a 10 años en los que la panacea de la convertibilidad hizo suponer a muchos que la economía se manejaría sola, lo que les dio la posibilidad de hacer sus propios negocios llevando al país al grado mas bajo de la dignidad humana.
Hoy los argentinos y gracias a toda la clase dirigente somos vistos en el mundo como lo que nunca hay que ser. Llevamos nuestras fronteras de producción a la mínima expresión, y llegamos a ésta situación no sólo gracias a nosotros que lo permitimos sin saber poner freno a tiempo, también fuimos ayudados por los grandes intereses que entraron al país a disponer de sus bienes de la manera mas fácil, ayudados desde adentro.
La economía está destruida, el sistema financiero que es el que debe apuntalar la economía ya casi no existe, sobrevive a duras penas, innumerable cantidad de argentinos emigran del país o sueñan con hacerlo, muchas familias pierden a sus hijos que buscan su futuro en otros países, en fin es tan grande el desastre que escapa a la memoria.
En los últimos dos años se ha visto en el país un decrecimiento de la calidad de vida, producto de los vaivenes de nuestra bendita economía. A partir del gobierno actual de Duhalde y con la implementación de la devaluación (un acto descabellado sin un plan sustentable) todo el sistema productivo cayó por el peso de la crisis tan enorme que generó tanta incompetencia.
ESTADO DEL CAMPO
A pesar de que los agricultores no saben como y cuanto podrán sembrar éste año, en algunos casos, analistas de la actividad opinaron que, un elevado porcentaje de productores posiblemente se pase de la agricultura a la ganadería o bien que siembre con menos tecnología. Según USDA durante la próxima zafra granaria nacional, la forrajera llegaría a un volumen de 11 millones de toneladas contra los 13 millones de la campaña 2001/2002.
Igual pronóstico dan sobre las exportaciones para el maíz, que mermaría en 2 millones de toneladas comparadas con la campaña anterior.
A pesar de este informe, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, aseguró que los índices serán mayores de las cosechas en general, inclusive serán mayores los márgenes de exportación.
Coincidentes con la Secretaría de Agricultura y Ganadería, opinan que las cosechas dependerán de los factores económicos en gran medida, que permitan al productor planificar adecuadamente su marco productivo anual, otro factor de importancia es el de los factores climáticos, ya que existen áreas que no se han podido recolectar de la cosecha pasada y ocupan el espacio para comenzar las nuevas.
La Estación Experimental Obispo Colombres, estimó las superficies cultivadas en Tucumán, utilizando imágenes satelitales LandSat 5 y 7 en los meses de enero, febrero y marzo de 2002, en unas 219590 has de soja y 32,180 has de maíz.
EXPORTACIONES E IMPORTACIONES
Las importaciones en la Argentina cayeron en el mes de marzo de 2002, un 71 % aproximadamente como consecuencia de la devaluación, según lo informó el Ministerio de Economía.
Comparadas con el mismo mes de 2001, las exportaciones cayeron un 10 % y las importaciones decrecieron un 71 %. Este resultado arroja un saldo favorable de 5.168 millones de dólares.
En el sector frutihortícola se registraron importaciones entre los años 1998 y 2002 (en miles de u$s). Los totales generales corresponden al rubro completo de productos alimenticios.
