Adaptación social

Contenido: Adaptación social. Adaptación frente al cambio. Psicología social. Adaptación y la ecología. Grados de adaptación. Inadaptación social.

Objetivo: Al finalizar la competencia describirá los fundamentos teóricos de la adaptación social, sin error.

Adaptación social

La adaptación social afecta a la personalidad del individuo, ya que se produce en tres niveles: biológico, afectivo y mental. A nivel biológico, el individuo desarrolla necesidades fisiológicas, gestos o preferencias características según el entorno sociocultural en el que vive. A nivel afectivo, cada cultura o sociedad favorece o rechaza la expresión de ciertos sentimientos. A nivel mental, el individuo incorpora conocimientos, imágenes, prejuicios o estereotipos característicos de una cultura determinada.

El individuo, como parte integrante de la sociedad, debe compartir con los demás valores, normas, modelos y símbolos establecidos. Sin embargo, no todos los individuos presentan la misma adhesión a esas normas y valores.

La adaptación al medio social implica diferentes grados de conformidad dependiendo de la sumisión o libertad de decisión del individuo y de la rigidez o tolerancia de la sociedad.

Por ello, adaptación social no implica necesariamente conformidad, sino que puede conllevar la innovación o modificación de los elementos que integran una determinada cultura o sociedad.

Adaptación frente al cambio

Algunas corrientes sociológicas, comprometidas con la noción de sociedad postindustrial o postmaterialismo con la escala de postmaterialismo, sostienen que la capacidad de adaptación rápida es uno de los caracteres centrales del nuevo modelo social (Inglehart 1977).

Adaptación frente al cambio

En la sociedad postmaterialista los valores tradicionales de prosperidad material y desarrollo económico, fuertemente dependientes de un entorno estable y una trayectoria vital aproximadamente lineal, se verían suplantados por valores posmaterialistas centrados en el desarrollo personal y una mayor libertad para escoger.

La capacidad de abandonar patrones de comportamiento según se hiciera necesario, es decir, de elevar la capacidad de adaptación, sería crucial para actuar en un mundo en que formas fuertemente arraigadas de estructura familiar, laboral o religiosa parecen estar disolviéndose.

Psicología social

En la teoría psicológica de Enrique Pichon Rivière, la adaptación se entiende como la capacidad de proporcionar una respuesta adecuada y coherente a las exigencias del medio; mientras la noción sociológica se centraba en la compatibiidad de los hábitos con las características socialmente aprobadas, la psicológica enfoca el problema desde la capacidad intelectual y emocional de hacer frente a las demandas del entorno.

Enrique Pichon Rivière

Pichon Rivière distingue una adaptación pasiva, expresada en comportamientos visibles ajustados a las expectativas del terapeuta —grosso modo asimilable a la noción anterior—, como vestirse de una manera adecuada, comer regularmente y de acuerdo a las normas, responder predeciblemente en la conversación, que sin embargo no implica modificaciones profundas en la estructura psíquica.

Un molde estereotipado de comportamiento regular se sobreimprime, en este caso, a una estructura pulsional desconectada de éste, en un estado que Pichon Rivière llama de alienación. En una adaptación activa, son las propias condiciones pulsionales del sujeto que se transforman, perimitiendo a éste un contacto real y adecuado con su medio.

Adaptación y la ecología

En el ámbito de la ecología puede definirse como la “propiedad de los seres vivos que les permite subsistir cuando varían las condiciones del medio o acuerdo de una estructura con su medio”.

Adaptación y la ecología

Sin entrar en la discusión sobre los significados de estructura y medio, y solo a modo de mención diremos que:

Se llama adaptación creciente al desarrollo de una estructura en interacción con su medio. Toda adaptación creciente lleva a la modificación progresiva de la ambos elementos y, en ese sentido, comporta la superación de lo viejo por lo nuevo.

En la adaptación estable una estructura puede permanecer más o menos invariable, pero tiende a desestructurarse por modificación del medio.

En la adaptación decreciente, la estructura tiende al aislamiento de su medio y, correlativamente, aumenta la diferenciación de sus factores internos.

En el caso de la inadaptación, pueden observarse dos variantes:

a) la situación de adaptación decreciente por aislamiento o por descomposición del medio, y
b) la situación de superación de un medio que resulta insuficiente para mantener relaciones de interacción.
Por último, en un sistema cerrado, se produce la desarticulación de estructura y medio.

Grados de adaptación

– Acatamiento: las acciones públicas del individuo se ajustan a las normas, pero sus opiniones y acciones privadas no se ven afectadas.

– Identificación: el individuo hace suyos los principios y normas del grupo en el ámbito y período acotado al que pertenece a él, pero la asimilación no es permanente o duradera.

– Internalización: el individuo acepta como propios los principios de juicio y evaluación codificados en las normas del grupo.

Inadaptación social

La inadaptación debe ser entendida como un proceso, algo que se construye en la historia individual o grupal.
La adaptación es entendida como un fenómeno por el cual un individuo se relaciona con el medio y para el ser humano es esencialmente la adaptación a un medio humano.

Inadaptación social

Por tanto, se parte de un modelo interactivo para comprender los fenómenos de adaptación y de inadaptación. Este modelo interactivo, parte de una concepción del sujeto como ser activo e intencional como un polo de la interacción pues construye significados en un contexto interactivo, tiene intenciones, interpreta las situaciones y les asigna un significado activo.

Los aspectos cognitivo-afectivos tienen una importancia fundamental en la consideración del sujeto puesto que en realidad el predominio de éstos depende de la historia, la cultura, los soportes que ha tenido en su entorno, etc.

Por tanto será más fácil para una persona que tiene un nivel cultural alto efectúe análisis objetivos considerando las consecuencias de sus actos, puesto que a lo largo de su historia se han trabajado los procesos de desciframiento, elaboración e interpretación cognitivos.

Pero mientras que el aprendizaje del mundo que nos rodea implica el desarrollo de destrezas cognoscitivas, el aprendizaje de cómo debemos comportarnos en ese mundo es una experiencia afectiva.

La persona es calificada como sujeta de proyectos, que son entendidos como construcciones en las que la persona se inserta en su entorno, pero esta manera de entender al sujeto atrae varias consecuencias:

El sujeto debe estar siempre presente en todo proyecto de intervención.

La persona no es un objeto y no debe ser tratado como tal. El principio básico de toda intervención es que el sujeto pueda llegar a desarrollar proyectos. Pero la reducción de la persona a objetos se puede llegar a dar en dos casos:

1. Cuando en ciertas circunstancias el ser humano es humillado, degradado, deshumanizado, etc.
2. Cuando después de un proceso el sujeto elige el no elegir, olvidando su capacidad sujetiva y se comporta como si fuera un objeto.

En la mayoría de los casos de inadaptación se produce una carencia de elementos materiales y/o inmateriales.

Cuando a las características desfavorecedoras se añade un ambiente compuesto por una cantidad de elementos carenciales, el sujeto o el grupo ven cercenadas sus posibilidades.

Este ambiente está compuesto por todas y cada una de las situaciones vitales por las que pasa el individuo a lo largo de su proceso vital. De este modo podemos llegar a establecer una conexión entre: carencia, medio hostil, marginación, inadaptación.

Fuentes: Enciclopedia encarta / Wikipedia.org / enciclopedia.us.es / alegsa.com.ar / usuarios.multimania.es