Picasso y dos excepciones. Claves dinamórficas.
Desde una concepción dinamórfica del arte abordaremos la estética del universo compartido. Si Kant observó que por lo general aplicamos conceptos al mundo para clasificar las entradas sensoriales que se ajustan a una finalidad, en esta introducción, formularemos un marco que proporcione una explicación ordenada de unos fenómenos observados y también unas coordenadas prácticas que nos guiaran tanto en nuestras valoraciones, determinando nuestra comprensión, como también nos introduzca en los distintos supuestos para abordar la creación.
En este sentido, nos influirán diferentes corrientes artísticas, arquitectónicas, musicales, literarias, filosóficas… bajo el espíritu platónico de que las Ideas reflejan el tejido del Mundo. En esta línea, enfocaremos nuestra tesis de acuerdo con la verdadera naturaleza de las cosas con el propósito de ser personas capaces de progresar.
Del mismo modo, Platón concluye, con el mito de la caverna, que la visión de las Ideas es la máxima aspiración humana. Por definición, todo el que posea el pensamiento actuará correctamente. Se sabe que el sistema del filósofo ateniense es dualista donde tomamos un mundo sensible y otro mundo real de las Ideas que garanticen la verdad objetiva e inmutable.
Ahora bien, arrancáremos de esta premisa platoniana para aseverar que vivimos en la actualidad en un mundo binario desarrollado a través de la era de la información en el sentido computable por una máquina de Turing. Esta computación considera el lenguaje como información, es decir, de naturaleza discreta (o no continua). Aquel se caracteriza por el empleo de códigos en formato de bits, o secuencias de cero y de uno.
Anclaremos en la revolución chomskiana. En esta dimensión informática, independiente de la dualidad concreta de un tipo de adquisición cognitiva existe también otra duplicidad general, nos encontramos dos planos de aprendizaje y comunicabilidad entre sus congéneres, por un lado, se halla la alfabetización tradicional donde prima una educación tradicionalista, vertical e impositiva de conocimientos, por otra parte, se desarrolla la alfabetización digital tendente a facilitar el trabajo desde una perspectiva de la movilidad y la transversabilidad de los saberes.
En este apartado, encontramos declaraciones como la de Eduardo Contreras, experto en tecnología y educación en Latinoamérica, manifiesta que “la brecha digital es cada vez más honda entre los más y menos desarrollados”. Asimismo, hallamos proyectos educativos de Ariño y Alloza, pueblos del norte de la provincia de Teruel, donde son autosuficientes gracias a las nuevas tecnologías.
Del mismo modo, Bigas Lunas, intervino en la feria Loop de videoarte en Barcelona, donde comentó que las nuevas tecnologías han provocado una revolución en el mundo audiovisual, básicamente porque han democratizado el acceso al vídeo de muchos creadores.
También, enlazamos con Bja¶rk, uno de los iconos de la música popular de nuestros días, quien reivindica para su generación el vínculo entre el hombre y la tecnología, dijo que su grupo generacional es el que ha establecido los lazos de unión entre el factor humano y la tecnología, reafirma su intención de que sus trabajos tendrán componentes tanto digitales como orgánicos, ambos elementos se mezclan en la construcción de sus obras.
Además, afirmó sentirse tremendamente europea y muy vinculada a los elementos culturales de Europa, para ello, lanzó, en un arrebato localista genuinamente europeo, el dardo del uso de su idioma materno (irlandés), precisó ” es el idioma en el que hablo a mis hijos, lo que me da un grado de proximidad con ellos que no podría establecer en otra lengua”. Aun con todo, el público le exige utilizar el ingles en sus conciertos.
En este entorno, se está marcando el terreno con motivo de conocer el contexto que nos permitirá vislumbrar las posibilidades de las distintas ramificaciones que configuran nuestra propuesta. Nuestro personaje, constructor textual, se enfundará la máscara de Robert Altman con su mirada corrosiva por donde corre sangre joven en sus arterias viejas para diseccionar los datos.
Cada elemento será orgánico, vivo, cambiaran constantemente la fecundidad narrativa. Nos conducirán a la totalidad de la ideología. Se pronunciará una serie de ideas dinamórficas.
En un principio partiremos de un esbozo histórico personal con relación a los planteamientos que vamos a desarrollar. En primer lugar, será recordar que un día de 1996 me entregaron una postal-invitación para asistir a la exposición “El otro idéntico-Exposición de un retrato, Gerardo Diego”.
Tiempo, más tarde, su autor guiará con prudencia cartesiana mi incursión en este laberinto creativo. Dirige el Grupo Tierra Húmeda quien anualmente presenta en el Museo Barjola de Gijón “La mirada en el agua”. Escribe los textos de sus programas anuales, así como, las diferentes introducciones en las exposiciones colectivas realizadas en la Tertulia de los Manzanos.
Pues bien, a partir de la concepción teórico-práctica de Guillermo Menéndez del Llano, Doctor en Filosofía del Arte, quien alumbra la orientación picassiana de mis trabajos, decidió enfocar y organizar sistemáticamente un conjunto de observaciones de principios básicos los cuales pretende ser la apertura de un espacio fluido del significado arte, por ende, de la concepción de vida.
En este origen, interpretativo de la realidad evocaremos la postura Kantiana de la Crítica de la Razón Pura, para acercarnos al subtítulo del libro “Claves dinamórficas”.
En ellas halláremos una visión propia de la elaboración del concepto dinamórfico. En esta senda, las razones que sugirieron la cristalización de “Picasso y dos excepciones” fue tanto fomentar la unidad de acción comunicacional a través de dibujos, infografías y textos como promover el acercamiento a una teoría por medio de la experiencia tanto expresiva como textual.
Por tanto, en su conjunto, desde esta obra, considero al dinamorfismo tanto el aporte energético en busca de la raíz de las cosas, es decir, el fundamento de la vida y además como guía orientadora de la lectura visual cósmica asimismo de la elaboración del diseño de las piezas.
En relación con la primera propuesta de bucear hasta hallar el punto cero del discurso miraremos a la ciencia goethiana. Sobre todo, es la metodología de Goethe la que constituye un legado perdurable para nosotros, fue un pionero de la ciencia de la Naturaleza holística y cualitativa. Citaremos a Portmann con un extracto de su ensayo “Goethe y el concepto de la metamorfosis”, <<...investiga el mundo visible para alcanzar el control de los procesos de la naturaleza...hace falta...unas ciencias naturales...un auténtico hogar para nosotros>>.
Según el poeta alemán, la ciencia es mucho más un sendero interior de desarrollo espiritual que una disciplina encaminada a acumular conocimiento del mundo físico, el objetivo de la ciencia, según el mismo autor, es abrir los ojos y la mente de los observadores de la Naturaleza a aquello que actúa espiritualmente o esta en la raíz de los fenómenos físicos observados. Sobre todo, provocara el sentimiento de una <>[Anschanung].
Para Goethe el ser humano es el instrumento más poderoso y exacto, siempre que nos tomemos la molestia suficiente de refinar nuestra sensibilidad. Si la ciencia goethiana no busca tanto ir de la experiencia a la idea o teoría como intensificar la experiencia en tanto que tal, pues bien, en esta dimensión se encuentra el aspecto científico dinamórfico.
Por otra parte, examinaremos las formas originales del arte que marcaron la trayectoria a seguir para descubrir los distintos símbolos con el fin de construir a partir de lo conocido una epifanía de sueños iluminadores. En una aproximación relámpago al Libro X de la Republica de Platón podemos reconoce que la tragedia confunde al público acerca de los valores: si los personajes buenos experimentaron trágicos fracasos, esto nos enseña que la virtud no es siempre recompensada.
En tanto cuanto, asumimos este planteamiento filosófico del ateniense, desde nuestra óptica, apelamos a configurar nuestra naturaleza humana de acuerdo con el orden de las cosas, para ello, debemos adecuarnos intelectual y moralmente a la realidad. Asimismo, atisbamos a pronunciar, que los originales platónicos atestiguaran nuestra esencia dinamórfica. En el ejercicio compositivo eliminaremos las sombras mitológicas de la caverna ateniense para ensalzar la luz creativa.
En este tramo del relato, enunciaremos como ejemplo arquitectónico de una forma ad hoc de la idea platónica del mito de la caverna, para ello, cabe recordar que en Stanford-upon-Awon donde nació William Shakespeare en el siglo XVI, vemos que tras las fachadas actuales se conserva la estructura de la madera original, la de las casas construidas hace cuatrocientos años. En este momento de reconstrucción de las fachadas hallamos la luz platónica.
Otro ejemplo lo encontramos en Francis Bacon, expresionista abstracto, en una entrevista realizada por el crítico David Silvestre donde afirma que el arte de nuestra época (primera edición 1975) se ha convertido totalmente en un juego con el que el hombre se distrae, lo que, a su juicio, puede ser también fascinante porque pone mucho más difíciles las cosas al artista ya que <>.
Dentro de la investigación dinamórfica de iniciar el recorrido desde el principio de la idea hasta llegar a su origen con el propósito de entablar un perpetuo diálogo entre futuro porvenir y el pasado regresivo. En el presente categórico, el teutón Hannsja¶rg Vtog halló la <> en el desierto de la población Er Rachidia, en la meseta de Marha, a los pies de Atlas, en Marruecos.
El artista alemán construyó su <> desde donde se alzan las siete torres de adobe que representan las estrellas del poema mítico <>, su <> y las <>que con sus cincuenta y seis peldaños recrean la conexión entre <>. Esta concepción espiritual, o mejor dicho <> de sus tres monumentales esculturas de land-art, el arte en la naturaleza, propone la relación con el paisaje, la interacción con el hombre, la cultura y el ecosistema.
Desde nuestra línea indagadora, esta visión arquitectónica en mitad de la nada se inserta dentro de nuestros postulados de esencialidad. Se alude al encuentro con el vacío en el que expandimos espacio modulando la obra en el silencio iluminador del acto creativo.
A partir de este artesano del horizonte diáfano, manifestamos que los valores del siglo veintiuno se edificarán <>, puesto que la lateralizad de los enfoques cimentarán las secuencias reales de la sociedad. Deducimos de este creador indoeuropeo de sus estructuras paisajísticas nociones dinamorficas en la aplicación de sus instalaciones.
Se sale de la regla y entra en el segmento constituyente, es decir, supo ser radical en la búsqueda del punto cero, encuentra la materia primitiva de sus quimeras, apuntala la universalidad de lo autóctono, maneja con maestría una técnica (el dibujo, raíz de nuestro actual trabajo), inferimos la definición dinamórfica del artista como irruptor de inéditos espacios, proyecta una visión mística de la persona con el cosmos…
