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La naturaleza como recurso disponible o como habitat

La madre naturaleza es quien nos da la vida y todas las especies que habitamos el planeta -nuestra casa-, estamos conectadas con ella formando una misma familia, una biodiversidad.

Los bosques, los mares, las selvas, los ríos, las plantas, los animales y nosotros, dependemos unos de los otros. La vida y muerte de cada uno está relacionada con la vida y muerte de todos.

Respeta y protege la diversidad de vida de nuestra madre naturaleza, es lo que nos mantiene vivos. Celebremos nuestra vida y compartámosla.

El concepto biodiversidad o diversidad biológica se refiere a las diversas formas de vida. Abarca tres grandes niveles de organización biológica: los genes, las especies y los ecosistemas. La biodiversidad refleja también las relaciones entre los ecosistemas -incluyendo los suelos o el agua (que no son elementos vivos)- y los seres vivos que en ellos habitan.

Debido a que México se encuentra parcialmente dentro de la banda intertropical, a sus más de 10,000 kilómetros de costas, a su compleja geología y a su variada topografía se ha desarrollado en nuestro país una gran diversidad de condiciones climáticas y ambientales.

La variedad de ecosistemas y riqueza biológica que los componen hacen que México se encuentre entre los cinco países con mayor diversidad de plantas y animales del mundo.

Somos uno de los pocos países con el privilegio de contar con un mar propio, entre nuestros límites territoriales, el Golfo de California o Mar de Cortés. En el Caribe compartimos con Belice, Guatemala y Honduras la segunda más grande barrera arrecifal del planeta.

Contamos con la mayor diversidad marina del hemisferio occidental y somos el número uno a nivel mundial en número de especies de pinos, encinos y cactáceas. En cuanto a la variedad de reptiles y mamíferos somos los primeros y segundos respectivamente.

Esta gran riqueza va de la mano de una extraordinaria diversidad cultural producto de miles de años de convivir con nuestra riqueza natural.

De acuerdo a los resultados preliminares del inventario forestal nacional estamos perdiendo más de un millón de hectáreas de bosques, selvas y matorrales al año, a este paso, en menos de 100 años habremos perdido el total de nuestra cobertura vegetal y seremos un país pobre y moribundo.

Junto con esta pérdida, también se extinguen animales para siempre y reducimos las posibilidades de una buena calidad de vida.

Está en nosotros conocer con más detalle de ésta realidad y hacer lo que esté a nuestro alcance para, desde el campo y la ciudad, revertir este proceso de pérdida gradual de nuestra riqueza.

Nuestro país esta catalogado como el mejor respecto de sus recursos naturales gracias a que contamos con los mejores climas del mundo y los más variados, a excepción de los climas extremadamente fríos, que permiten que se desarrolle una amplia gama de especies tanto en flora como en fauna.

El término general de selvas secas se refiere a selvas en donde llueve con mucha menor intensidad y frecuencia en las selvas húmedas. En ellas hay comunidades vegetales dentro de las cuales la más común en México es la selva baja caducifolia. El término “baja” aplica porque la altura de los árboles en promedio es de 8 metros y generalmente no sobrepasa los 15 metros de altura.

El término “caducifolias” se refiere a que la mayor parte de los árboles de las selvas bajas pierden sus hojas en la época de secas la cual en México oscila entre los 5 a 8 meses del año (piensa en la palabra “caduca”, que se termina, eso es caducifolia)

Otro importante factor que determina la distribución de las selvas secas es la temperatura; la mínima no rebasa los 0° C y la superior generalmente llega a los 29° C aunque puede elevarse más en ciertas zonas en la época de secas.

Por lo general en las selvas bajas crecen árboles de tamaño similar lo cual forma un “estrato arbóreo” único. Existen dentro de las selvas secas cañadas protegidas, en los que hay más humedad y es posible encontrar algunas plantas trepadoras e inclusive plantas que viven sobre los árboles como las bromelias.

En algunos casos, en estas cañadas los niveles de humedad se mantienen a lo largo del año y permiten el desarrollo de selva sub.-húmeda o selva mediana en la que los árboles son más grandes y las plantas y animales en general son distintos a los de las selvas vecinas.

En general este ecosistema es el menos conocido o valorado, sin embargo ahí se encuentran una gran cantidad de especies endémicas y de gran belleza escénica.

La ganadería extensiva ha promovido la tala de áreas importantes de selvas secas. La existencia de programas de deforestación para los trópicos húmedos, también tuvieron un efecto en las selvas secas al promover subsidios directos para la siembra de parcelas y la apertura de zonas de pastoreo.

El ganado vacuno y caprino se deja libremente en el monte para pastar, lo cual evita que crezcan nuevas plantas pues los retoños son preferidos por las vacas y las cabras.

Deforestación por agricultura de subsistencia y de temporal

En las selvas secas las comunidades campesinas han desmontado grandes áreas, inclusive en laderas de pendiente pronunciada poco aptas para cultivo. El maíz es el producto comúnmente sembrado tanto para autoconsumo como para venta. Se trata de agricultura de temporal que aprovecha la temporada de lluvias que dura aproximadamente 5 a 6 meses.

Extracción de leña para combustible

EL 80% de la energía calorífica de las comunidades rurales es obtenida por el uso de leña. En la mayoría de las comunidades rurales las mujeres recolectan leña de las selvas y bosques, seleccionando las mejores maderas con propiedades combustibles.

El uso de la leña genera una extracción “hormiga” de madera que llega a volúmenes considerables. Adicionalmente, el uso de la leña es poco eficiente pues los fogones campesinos no están diseñados para captar el máximo de la energía calorífica generada. Además el humo de los fogones afecta a los niños y mujeres al estar dentro de las casas rurales.

Turismo masivo

El desarrollo de centros turísticos masivos, con grandes hoteles y demanda de servicios tienen fuerte impacto en las selvas secas. Estos centros, ubicados en zonas costeras generan crecimiento urbano sobre la selva seca.

La falta de planeación urbana alrededor de los centros turísticos genera basureros clandestinos, contaminación de agua, aire y presión sobre los ecosistemas en general. Los centros turísticos masivos también generan la apertura de carreteras y autopistas que pasan a través de la selva sin considerar su riqueza y fragilidad.

Las carreteras generan nuevos centros urbanos, más contaminación y basura.

Extracción insostenible e ilegal de recursos naturales

Ante la necesidad de alternativas económicas, en las regiones de selva ha aumentado la presión sobre los recursos naturales tanto de flora como de fauna. Por ejemplo, el consumo de iguanas verdes y negras para alimento o su matanza por ignorancia la ha llevado a ser un recurso amenazado.

Igualmente especies de aves y reptiles son vendidos ilegalmente. Esta práctica no genera ingresos significativos para las comunidades rurales pues la flora y fauna es vendida a traficantes que pagan poco por los ejemplares.

En el caso de las selvas secas, este fenómeno es probablemente muy acentuado dado que son especialmente ricas en diversidad de reptiles únicos en el mundo y cotizados en otros países.

Cuando nosotros nos proponemos realizar una determinada actividad siempre, sin excepción vamos a afectar de alguna manera u otra a nuestro entorno, destruimos unas cosa para poder construir otra, simplemente trasformamos de manera muy irracional una cosa por otra, sin sopesar cual nos beneficia o perjudica en gran manera.

El pensamiento de todos los seres humanos es acrecentar su patrimonio, realizando algunas actividades que deterioran irreversiblemente algunos de nuestros recursos naturales, explotándolos desmedidamente y sin una verdadera conciencia.